Visitando Kyoto y Nara


Empecemos por 
Kyoto.

La verdad soy sincero, mucha información no tenía sobre Kyoto, solo sabía que era una ciudad que quedaba cerca de Osaka y que junto con Nara forman una especie de triangulo en la región por lo que viajar de una ciudad a la otra no lleva más de 1 hora. 

Si bien siempre antes de llegar a un destino, soy el que me encargo de investigar en este caso, solamente había visto unas fotos de dos lugares a los que quería ir si o si en la ciudad.  



Uno de ellos era el famoso bosque de árboles bambú. El nombre en inglés para que lo busquen es Bamboo Forest, or Arashiyama Bamboo Grove or Sagano Bamboo Forest. Se van a dar cuenta al instante que lo ven de que estoy hablando.  


Y el otro punto que me llamaba la atención de la ciudad es Fushimi Inari Shrine, famoso por ser un lugar sagrado en la cultura y religión japonesa, pero con la particularidad de contar con más de 1000 toris, que son esas especies de arcos de color rojo, que todos podemos notar cuando visitamos cualquier china town en todo el mundo. Cada uno de estos toris tienen el nombre de una familia. Vendría a ser como la versión occidental de las lapidas que podemos encontrar en los cementerios a los que estamos acostumbrados. 

A su vez también la ciudad es famosa porque en ella es uno de los pocos y últimos lugares de Japón donde se pueden ver caminando Geishas. 


Todos estos atractivos y la cercanía desde Osaka hicieron que nos levantáramos muy temprano a la mañana para llegar antes que la marea de turistas a Kyoto. 

Claramente la mala suerte nos viene acompañado, en realidad, siempre que queremos ir a estos lugares para sacar fotos, tenemos la mala suerte que vamos o en días de fin de semana, donde todo el mundo sale a pasear, pero en este caso fue que justo caímos en día de feriado, por lo que cientos de japoneses de todos lados al igual que nosotros habían tenido la misma idea de ir a pasar el día a Kyoto. 

Se hizo un poco difícil el poder sacarnos la foto sin gente alrededor, casi imposible, pero con un poco de paciencia y mucho mal humor lo conseguimos. 

Ambos lugares son hermosos, y si no fueran porque los visitamos en día festivo, brindan una paz y tranquilidad absoluta. 


En la ciudad, también es posible alquilar la vestimenta tradicional del lugar y hacer un book de fotos. 

Si mal no recuerdo, creo que ese día no comimos en Kyoto por los elevados precios con los que nos encontramos. 

Las geishas brillaron por su ausencia, pero Maru no quería quedarse atrás y perdérselas, por lo que otro día desde Osaka se tomó el tren y justo al bajar de la estación cruzando la calle tuvo revancha y se encontró con una y logro finalmente sacarse la foto que tanto quería. 

Después de casi 5 días en Osaka seguimos rumbo norte y nos fuimos a encontrar con una amiga para pasar unas 3 noches en Nara. 

Si de Kyoto no tenía nada de información, sobre Nara estaba menos 10. 

Llegamos un día de mucho frío, y nos fuimos directo a comer a un super restaurante en que la comida occidental estaba a precios muy recomendados. 

Después fuimos rumbo a la mega mansión que habíamos reservado por airbnb. Cuando digo mansión no me refiero a los lujos que tenía, sino, que la casa podía llegar a hospedar hasta 16 personas. 


Salimos a recorrer los parques y los alrededores de la ciudad, hasta que nos encontramos con la sorpresa que en un determinado lugar los venados están libres y andan paseando por los parques y el medio de las avenidas como si nada. 

La casa donde estábamos tenía bicicletas, por lo que una tarde salimos a perdernos por la ciudad y terminamos tratando de entrar sin suerte a un parque de diversiones que está totalmente abandonado pero que en su momento era una especie de Disney en Japón. 


Habíamos leído de gente que había podido entrar, pero después de un tiempo las autoridades negaron el acceso y lo que vemos queríamos era terminar presos en una comisaría japonesa. Aunque si hubiera estado bueno para escribir sobre esa experiencia en el blog. 
 
Poco a poco íbamos dejando la tranquilidad de Hiroshima y del sur de Japón, para ir a las luces led de Osaka para finalmente llegar a la tan esperada por mi Tokio. 

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