Un osito de peluche de Taipéi


Taipéi
es una de esas ciudades que no sabes por dónde empezar a contar como es.

Si venís del sudeste asiático te podés llegar a llevar un gran contraste. Los ruidos, el caos y la suciedad de las de las grandes ciudades quedan de lado y aparecen en escena, la tranquilidad, la paz, la limpieza y el orden de esta parte de Asia. 
Taipéi es una de esas ciudades donde conviven lo antiguo con lo moderno. En la misma ciudad te vas a encontrar grandes rascacielos y caminando un par de metros te chocas con unos templos de hace cientos de años.


En la ciudad los mercados son caóticos pero organizados. Cada uno tiene su lugar y se respeta. El respeto por el prójimo y el no meterse a molestar a la otra persona son elementos que vas a encontrarte en todos lados. Se dice que hay más de 100 mercados en toda la ciudad.
 

 Lo que más nos llamó la atención respecto al respeto, aunque parezca gracioso fue que nos dejaran pasar cuando el semáforo estaba a nuestro favor.

Si claro, suena lo más lógico y normal del mundo, pero viniendo de ciudades como Hanoi, Bangkok, son cosas que se extrañaban. Ya el solo hecho de encontrar un semáforo y que funcione y 
más, aunque sea respetado fue un WOW muy grande. 

Una situación parecida nos pasó, cuando llegamos a Broome en Australia, después de haber estado trabajando unos 5 meses en el desierto en Derby. 


Llegar a Taipéi, fue llegar a un mundo nuevo, donde la presencia china se hacía notablemente constante en todo momento. Los carteles en la calle, en los menús de los restaurantes, si bien fue algo que nos preocupó en un primer momento, con el pasar de los días fue algo a lo que nos acostumbramos y hasta nos divertimos.  

Manejarse por la ciudad fue muy fácil. La mejor opción es la de moverse en Subte. No te pienses que no vas a entender nada, sino que todas las indicaciones están escritas en inglés y es muy fácil. Además, siempre existen aplicaciones y sino como hacia yo, el viejo y conocido mapa de papel, te ayuda y mucho más de lo que pensás. 

 La ciudad tiene una cantidad enorme de atracciones y cosas para hacer, para todos los gustos y colores. 


 Como ya dije antes, desde visitar templos antiguos, pasando por los shoppings que podés encontrar bajo tierra, hasta quedarte horas viendo y porque no jugando a las maquinas electrónicas para tratar de sacar un osito de peluche de Taiwán. 

 Taipéi, se convirtió en una de esas ciudades a las que tranquilamente podría volver una y mil veces y le hace competencia a Singapur, Kuala Lumpur, Melbourne, Tokio entre mis ciudades favoritas del mundo. 

Entre los lugares más lindos para visitar en la ciudad encontramos: 

Chiang Kai-Shek Memorial Hall – Una especie de plaza parque que se encuentra en el centro de la ciudad creado en honor al presidente Chiang Kai-Shek quien fue uno de los encargados de enfrentarse al ejercito japones y frenar su avanzada contra Taiwán.  


Esta plaza tiene un tamaño enorme y es un punto de reunión para toda la comunidad. Se puede ver gente andando en bici, jugando a la paleta. El hall está rodeado por 2 jardines japoneses gigantes. Justo para la fecha en que estuvimos nosotros estaban adornados con los colores de la bandera del país.  
Dentro del Hall se puede ver como se realiza el cambio de guardia. Dura unos 5 minutos y se hace cada 90 minutos. Todo un acontecimiento que hay que ver si o sí. 

Museo Nacional de Historia – Está ubicado en una de las esquinas de la plaza del memorial hall, nosotros como no somos fanáticos de los museos no entramos, pero lo que más nos llamó la atención fueron los colores y la arquitectura del mismo. 

Taipéi 101 – El edificio más alto de toda la ciudad y desde el año 2004 hasta el 2010 el más alto de todo el mundo. 


No te preocupes que desde cualquier parte de la ciudad en que estés, vas a poder verlo. Se dice que, dentro del mismo, se encuentra el Starbucks más alto de todo el mundo. Para poder ingresar se necesita sacar un ticket con anterioridad. En el piso 89 hay un observatorio de 360 grados donde se puede ver la ciudad en todos los ángulos.
 

El templo Longshan –  llama la atención por la cantidad de colores y figuras que podés encontrar tanto fuera como dentro del mismo. 

El barrio de Ximending, aunque se encuentra en la zona antigua de la ciudad de Taipéi, vendría a ser para los argentinos lo que es Palermo, un barrio lleno de locales donde se marca tendencia. Lugares para comer, para comprar ropa y donde toda la juventud se reúne para estar a la moda y no perderse lo último.  
Nosotros encontramos un par de locales para comer que estaban muy bien de precio y con muy rica comida.  
Además, por la noche se crea el mercado nocturno, donde si tenés suerte, podes encontrar al señor que pasar con el carrito con los dumpling que son una delicia.  

Montaña del Elefante o Xiangshan, es una montaña que también se encuentra en el centro de la ciudad y desde donde se tienen una de las mejores vistas de la ciudad. Aconsejo ir cerca del horario del atardecer para tener unas lindas vistas tanto de día como de noche de la ciudad. Ir con un poco de tiempo y paciencia ya que el camino para llegar a los miradores es un poco complicado y está lleno de personas. 

 Espero que les haya gustado tanto como a mi Taipéi. 

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