Stop over en Estambul


Después de varios meses recargando energía, comiendo rico, visitando a la familia y amigo, arrancamos nuevamente viaje rumbo al Sudeste Asiático.
Tomamos un vuelo de la aerolínea Turkish rumbo a Kuala Lumpur con escala en Estambul.

Me acuerdo que ese día domingo a la noche, estaba lloviendo muchísimo en Buenos Aires, parecía que el cielo se venia abajo. Una vez que estábamos listos para hacer el embarque nos avisan que el vuelo se iba a retrasar unas 2 horas por mal tiempo. Nosotros que teníamos un tiempo de 1 hora entre vuelo y vuelo con la misma aerolínea estábamos preocupados de no alcanzar el segundo avión, pero nos dijeron que en trayecto se iban a recuperar las horas perdidas.



Llegamos al aeropuerto de Estambul con el tiempo justo, corrimos un poco por los pasillos y cuando estuvimos a unos 10 metros de la llegada a la puerta de salida del próximo vuelo, nos dicen que la puerta había cerrado tan solo 5 minutos antes y que no podíamos subir al vuelo. Después de una discusión y un poco de rabia, nos dirigimos junto con otras personas que tenían el mismo problema hasta el mostrador de la aerolínea y después de un ratito esperando nos dieron la solución. Como solamente hay un solo vuelo de salida desde Estambul a Kuala Lumpur por día, íbamos a tener unas 24 horas para disfrutar de la ciudad. Obviamente que todos los gastos iban a estar incluidos. Nos llevaron a un super hotel 5 estrellas y tendríamos incluidas todas las comidas del día.

Ante esta situación tratamos de dormir un poco y temprano a la mañana después de bajar a desayunar nos tomamos el tren para conocer un poco del centro de la ciudad.

Aunque parece un poco difícil manejarse por el idioma, si tenes bien indicado como moverte no es para nada difícil. Al tener tan poco tiempo y no querer estar jugando con las horas ante cualquier problema que pueda pasar durante el día, las horas de la mañana y del mediodía las dedicamos para conocer El Gran Bazaar, La Mezquita Azul y unos parques que quedan cerca de la Mezquita Azul.

Lo que mas me llamó la atención fue el alto grado de seguridad que hay en la ciudad. 

Camiones militares, militares uniformados como para ir la guerra, policía todo el tiempo haciéndose presente.



Ese mediodía paramos a comer el famoso Kebab de Turquía y según Maru fue uno de los mas ricos y grandes que comimos en toda la vida. La verdad yo no me lo acuerdo, pero si hubiese estado malo si que me lo acordaría.

Mucho mas para contarles de la ciudad, no tengo ya que fueron unas pocas horas.

Como consejo, si alguna vez les llega a pasar la misma situación que nos pasó a nosotros, y tienen ambos vuelos por la misma aerolínea hagan el reclamo que algún tipo de compensación tienen que darle. Noche de hotel, comida o meterlos en algún otro vuelo que llegue a destino.

Opt In Image
¡JUNTA MILLAS CONMIGO!
Ingresá tu mail y recibí todas las actualizaciones

- ¡Acompañame durante el viaje por Australia!

- ¡No te pierdas nada y enterate de las novedades al instante!

Deja un comentario