Relax en las playas de Nha Trang


Descanso en las playas de Nha Trang.
 

 No todo en los viajes es andar de un lugar para otro sin parar, ir a conocer templos, visitar mercados, caminar horas y horas también está la otra parte de los viajes que como en la vida le corresponde al descanso. 

 Después de andar varias semanas recorriendo el norte y el centro de vietnam, decidimos tomarnos un merecido descanso y pasar unos días en la ciudad de Nha Trang. 

 Leyendo habíamos visto que se la considera la Miami de Vietnam. Como no estuve en Miami, no puedo compararla, pero si debo decir que la ciudad nos encantó. Por mi parte, lo había escuchado nombrar en las películas de la guerra, como una ciudad donde los soldados iban a tomarse unas vacaciones de los enfrentamientos en la selva. Así que tan malo no podía ser y obviamente que no lo fue.  

Habíamos decidido quedarnos solos 3 noches porque nos parecía que íbamos a estar bien, finalmente decidimos quedarnos casi 1 semana disfrutando de las playas y del mar. Además, justo en esa fecha estaban los juegos olímpicos de Río, teníamos un canal en la televisión que los pasaba así que no queríamos perdernos de ver los juegos. 

 Llegamos a Nha Trang en un bus nocturno que tardó unas 12 horas desde Hoi An, así que a las 6 de la mañana ya estábamos en la puerta del hotel esperando que nos abran para poder pasar y hacer algo de tiempo. Por suerte, a eso de las 8, se abrió la recepción y nos dejaron entrar a la habitación. 

 A unos pasos de donde nos estábamos quedando había una especie de quiosco abierto las 24 horas donde a cualquier hora podías pedir lo que quisieras para comer. Sean las 8 de la noche si pedias desayuno te lo daban, si te querías comer una hamburguesa a las 10 de la mañana también lo hacían. 

 Caminamos un poco y nos dimos cuenta que teníamos el mar a tan solo unos 400 metros de donde estábamos parando. La calle que vendría a ser la costanera, estaba llena de negocios como los que podés encontrar en cualquier ciudad con mar, con venta de artículos para la playa y también esos super restaurantes con las peceras llenas de peces y mariscos para comer en el momento. 

  

Las playas son muy anchas y el mar casi sin olas salvo en la rompiente contra la costa. Al ser tan grande la playa no hay muchas personas que se pongan encima unas de las otras, eso  que esta bueno, por lo que tenes tu propio espacio sin que nadie moleste. Notamos la playa muy tranquila, salvo los fines de semana cuando obviamente se llenaba de chicos jugando. 

  

Otra cosa que nos llamó la atención del lugar, fue la cantidad de negocios que estaba destinado al público ruso. Si bien se sabe la relación que tuvieron Rusia o la Unión Soviética con Vietnam anteriormente, de nuevo, nos llamó la atención la cantidad de rusos y negocios que había. Carteles en las calles todos en rusos. Para ir para la playa siempre pasábamos por una especie de calle principal donde había varios bares y lugares de comida en ruso. 
 

Nos acercábamos a ver, pero en la mayoría la carta estaba o en vietnamita o ruso por lo que nunca sabíamos lo que decían. Pero por suerte llego nuestro salvador. Entramos a un lugar donde vimos las porciones más grandes de la historia de comida y tenían el menú en inglés.   

Miramos con sumo amor los precios, muy baratos y pedimos. Me acuerdo que la porción gigante de papas fritas estaba menos de 1 dólar. Como plato principal nos pedimos unas milanesas con pure, ensalada y más papas fritas. No podíamos creer lo barato y lo rico que era lo que estábamos comiendo. 

Lamentablemente, casi siempre nos pasa que siempre que encontramos un buen lugar para comer siempre es la noche o el día anterior a que tengamos que dejar el lugar, pero siempre queda como excusa para volver. 

 

Después de una semana de descanso en Nha Trang tomamos fuerzas para seguir la última parte del recorrido hacia el sur del país. 

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