Luang Prabang y las cascadas Kuang Si


Después de 2 días navegando el río Mekong llegamos a 
Luang Prabang. 

  Lo primero que llama la atención de la ciudad es la paz y tranquilidad que existe. Ya me había pasado en otras ciudades en las que parece que pusieron el mute del control remoto de la televisión y lo único que se escucha es el silencio. Nada que ver con los ruidos interminables de las motos en Tailandia y ni que hablar de los bocinazos de Myanmar. 

 Llegamos a Luang Prabang, y fuimos directo a buscar un lugar donde dormir. 

Recorrimos varias guesthouses hasta que encontramos una que parecía bastante linda y decidimos quedarnos un par de noches para probarla. 

A lo largo de los 10 días que estuvimos en la ciudad finalmente fuimos cambiando 3 veces de lugar donde dormir, debido a problemas con la conexión de internet y por lo que creemos el único robo de todos estos años viajando. No sabemos si lo perdimos, cosa que no creo, pero varios días después chequeando nos faltaba bastante plata que habíamos sacado del cajero. 


Los lugares donde nos quedábamos estaban muy bien de precio y si uno se queda varias noches en el mismo se puede regatear para conseguir un precio mejor del que te ofrecen.  

Sakkaline Road es el nombre de su calle principal y tiene una extensión de más de 2 kilómetros.  
 
Durante el día es una calle tranquila donde va y viene la gente. La mayoría de los negocios de comida, artesanos, guesthouses y restaurantes de categoría están sobre la misma. 

Pero durante la noche la situación cambia por completo. 

En toda su extensión y en las calles que la rodea, se arma un mercado nocturno que empieza cerca de las 6 de la tarde y dura aproximadamente hasta la medianoche. 


Puestos de todo lo que se te ocurra vas a poder encontrar acá. La calle ya de por si es bastante ancha, pero es tanta la cantidad de puestos que ponen en el asfalto y sobre las veredas que hay casos en los que más de 1 persona a lo ancho no entra y se arma una fila india de gente. Parece bastante desorganizado, pero tiene un orden ya que la mayoría va por un lado y vuelve por el otro. 

Buffets de comida Vegetariana, salchichas, chorizos, artesanías, recuerdos, shakes, todo lo que imagines lo vas a encontrar. 

Vale recalcar un par de puestos que están casi en el medio de la ciudad sobre una plazoleta, donde vas a poder encontrar los mejores sándwiches de todo el sudeste asiático. Baguette recién horneada, pollo, queso, bacon, vegetales, cosas que son las más simples, pero después de un tiempo viajando las extrañas un montón. Nosotros nos hicimos habitúes de un puesto y al final siempre te terminan regalando algo o llenando un poco más de lo normal la comida que elijas. 

Sobre esta misma calle durante el amanecer se hace la procesión de los monjes budistas los cuales salen a recoger todas las ofrendas que le hacen los locales y turistas. Se pueden encontrar una gran cantidad de templos y de edificios con una arquitectura muy linda en toda la ciudad. 

Otra calle importante que tiene la ciudad es la que vendría a ser su calle costanera. Muchos hostels, y bares se encuentran acá. Algunos ponen unas parrillas y mesas sobre la misma costanera para estar disfrutando sentado al aire libre. 

  

Otro atractivo que tiene la ciudad es ir a conocer las cascadas Kuang Si. 

  

Las cascadas se encuentran a unos 30 kilómetros de la ciudad por lo que te aconsejo que la mejor manera de ir es en moto o tuk tuk compartido. Si bien hay una cantidad de maneras de llegar, estas 2 son las mejores que podés tener para aprovechar el tiempo a tu manera. 

Siempre te van a querer dar un precio muy inflado para pagar por el trayecto, pero con un poco de regateo vas a terminar pagando lo que quieras. 


Siempre conviene arreglar el precio de antemano y decidir si es con la espera o si no podés pagar por un trayecto y en las cascadas volver a regatear con otro tuk tuk para la vuelta a la ciudad. 

La entrada al predio donde están las cascadas tiene un valor de 20000 kips (2,30 dólares). 

Tenes varias piletas donde meterte y disfrutar del agua helada además de luchar contra los peces que te quieren pellizcar los dedos del pie. 

El salto más grande tiene una altura de unos 60 metros y es un buen punto para sacar unas buenas fotos. 

El camino se puede hacer tranquilamente descalzo o en ojotas, no es necesario llevar ningun tipo de calzado en especial ya que está marcado el terreno por donde se tiene que caminar. 
 
Además en la pileta del nivel más bajo y donde se quedan la mayoría de los turistas que no quieren hacer el trekking hay lugares para comer, baños y cambiadores. 
  

Espero que les haya gustado este repaso por Luang Prabang y las cascadas Kuang Si

 

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