Free Tour en Berlín



Si llegas a Berlín por poco tiempo y 
querés conocer lo más “turístico” tranquilamente con 2 días te va a alcanzar. Eso sí, prepárate a caminar y gastar la suela de la zapatilla.  

Un buen punto de inicio es la famosa AlexanderPlatz. Bien en el centro de la ciudad, punto ideal para conectar con decenas de medios de transporte. Cuenta con estación de tren, metro, tranvía y tiene en sus cercanías paradas de colectivos tanto de larga distancia como locales. Desde la plaza se puede tomar el bus que va y viene directo al aeropuerto Tegel (el bus es el TXL) y tarda alrededor de unos 30 – 45 min en hacer el recorrido.  


En la plaza vas a encontrar una gran torre de comunicaciones que es lo que más te va a llamar la atención. Además, hay un reloj mundial, el cual con la sombra del sol va indicando los horarios en distintas ciudades del mundo. Ahora yo me pregunto, como sabemos la hora si está lloviendo o es de noche? Buena pregunta. 

 Alrededor de la plaza, se ubican una gran cantidad de shoppings y locales para hacer compras. 

  Se puede ir caminando por la calle Unter Den Linden (bajo los olivos) una gran avenida que es la principal vía de la ciudad. 

 Caminando por ella se atraviesa la Isla de los Museos, si bien tiene el nombre de Isla, no es una isla en sí, en ella te podés encontrar con la catedral de Berlín, aunque en la época en que estuve el acceso al público estaba denegado. No sé si será así siempre. 


 Despues de una caminata de aproximadamente unos 30 minutos se llega a otro punto importante de la ciudad. La puerta de Brandeburgo. La puerta es una de las más antiguas edificaciones que quedan en pie en la ciudad ya que fue construida en el siglo XVII y aun hoy en día después de varios siglos, guerras, reconstrucciones sigue en pie siendo uno de los símbolos de la ciudad y porque no del país. 

Antes de llegar a la puerta hay que atravesar la Pariser PLatz, lugar donde se sitúan las embajadas de los países aliados durante la guerra. 


 Desde la puerta hacia la derecha se va hacia el Reichstag, que es la sede del parlamento de Berlín, al cual de manera gratuita se puede subir previamente sacando el turno por internet. 

Llama la atención su cúpula al ser toda vidriada y en su parte superior tiene una terraza desde donde se puede ver gran parte de la ciudad. 

  Desde la puerta hacia la izquierda, a unos 200 metros llegamos al Monumento en Memoria al Pueblo Judio asesinado en Europa en épocas de guerra. 2711 estructuras de cemento totalmente distintas en altura una de las otras, haciendo referencia a las distintas personas, son las que se representan. 

Es un lugar que no pareciera indicar el significado que tiene por lo que se pide respeto. 

  A unos metros, llegamos a una especie de Parking donde si nadie te cuenta seguirías de largo como algo normal, pero leyendo un poco podés informarte que en ese mismo lugar bajo tierra se cree que fue el último bunker que tuvo Hitler durante la guerra y donde se mató. Interesante leer toda la información que se tiene cercano al mismo para poder entender un poco más al respecto. 

 Después de una caminata de unos 15 min por el centro de Berlín, llegamos a un lugar llamado Tipografía del Terror, donde podemos ver en pie parte del muro totalmente en su estado original. 


Es muy fuerte ver la imagen de un muro en el medio de la ciudad, dividiéndola y que ahora mismo quede como un artefacto de decoración, pero anteriormente era la división de dos mundos totalmente distintos. 

 En época de Guerra la ciudad estaba dividida en este/oeste y contaba con una serie de puertas/puntos de control para poder pasar de un lado a otro. El más “famoso” y el más “marketinero” es el CheckPoint Charlie. Hoy en día es muy gracioso, ver como de algo tan importante, se volvió tan ridículo al punto de que la gente pasa tiempo esperando para sacarse una foto vestidos como soldados mientras el resto está comiendo una pizza en su “guardia”. 

 Como último punto importante del primer día, caminando se puede llegar a la BebelPLatz, lugar donde se produjo una gran fogata con cientos de libros de autores a los que se consideraba que estaban en contra del régimen. 

 Finalmente, después de recorrer todos estos puntos, vas a estar cansado, con hambre y sed y nada mejor que sentarse, pedirse una buena cerveza con un currybrust y disfrutar de la hermosa ciudad. 

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