Fin de semana en Zaragoza


Dejamos atrás los primeros 
días en España en Barcelona y camino a Madrid pasamos un fin de semana en Zaragoza. 

 Llegamos en tren desde Barcelona a la estación de trenes y notábamos algo raro en la ciudad. 
 
Claramente en Zaragoza aprendimos que los fines de semana en España casi que al igual que en Italia, todo se hace a un ritmo muy lento, casi de pueblo fantasma. 

La primera impresión de Zaragoza que tuvimos fue la de un lugar muy tranquilo, seguramente condicionados por el hecho que sea fin de semana. 
Caminamos por unas calles de empedrado, creo que hasta ese momento no habíamos visto alguna calle con empedrado en el viaje y llegamos al hostel. 

Lo primero que nos llamó la atención del lugar donde estábamos, no era la comodidad, ni nada parecido, sino que en el ascensor había una lista de precios, donde salía más barato comprarse una lata de cerveza que una botella de agua mineral. 
 
Descansamos un rato y salimos para el centro. 
 
Llegamos y la verdad parecía que estábamos en Italia.  

 
Justo en el centro de la ciudad donde a orillas del río Ebro se encuentra la iglesia de nuestra señora del Pilar sobresale y llama la atención por lo linda que es. 
Caminando llegamos a un mercado, que luego descubrimos que era el mercado central de la ciudad. Obviamente estaba cerrado por ser fin de semana. 
Al hacer un poco de frío y ser fin de semana, esta parte de la ciudad no estaba tan concurrida como imaginamos que podría estar un día de semana. 


Cuando dije que me había hecho recordar a Italia, lo dije porque en el centro de la ciudad hay unas ruinas romanas al igual que por ejemplo en Milano. 

Mucho más sobre la ciudad no puedo contarles ya que de nuevo al ser fin de semana muchas cosas estaban cerradas. 

Y como siempre recuerden que si están en Europa un domingo y quieren ir al supermercado hagan la compra el día anterior porque será muy difícil encontrar uno abierto. 
 
Dato importantísimo y fundamental, en uno de los supermercados encontramos un alimento que sería fundamental para todos los días que estuvimos viajando. Por 2 euros se puede encontrar una tortilla de papa, sola, con cebolla o con chorizo, que se puede calentar en el microondas y es una cosa de locos. Se acompaña con algo más o sino con un poco de pan y se hacen unos sándwiches exquisitos. 

Opt In Image
¡JUNTA MILLAS CONMIGO!
Ingresá tu mail y recibí todas las actualizaciones

- ¡Acompañame durante el viaje por Australia!

- ¡No te pierdas nada y enterate de las novedades al instante!

Deja un comentario