Bago y sus 1000 templos 

 

La forma más linda y porque no más local de llegar a Bago desde Yangon es tomarse el tren y en menos de 2 horas estar en la ciudad de los 1000 templos.

Una vez que te instalas, lo mejor y lo único que hay para hacer en la ciudad es empezar la recorrida de los templos. 

En algunos hostels te van a querer cobrar por el mapa donde vas a encontrar los templos, pero ahora con la ayuda de alguna guía de viaje y con algún mapa offline en el teléfono todo se soluciona. 

Nosotros dividimos la visita a los templos en 2 partes. 

La primera fue por la tarde del día que llegamos y la segunda fue por la mañana del segundo día en la ciudad después de haber ido a visitar a los monjes en el momento de su desayuno. 

Mapa o teléfono en mano te vas a cansar de ver templos, pagodas, entonces lo mejor que podés hacer es un poco de planificación antes de empezar.


Nosotros ese primer día como te lo comenté antes, nos dedicamos a conocer los templos que estaban más alejados de donde estábamos parando. Igualmente, no te creas que las distancias son tan grandes, como mucho, 30 minutos caminando desde el punto de partida. 

En el camino obviamente te vas a ir encontrando con otros viajeros que están haciendo lo mismo que vos y después de un tiempo ya te vas a empezar a saludar por verse en los mismos lugares. 

Templos al aire libre, otros dentro de un galpón, budas recostados, otros con las luces de navidad alrededor como si fuera un árbol. No tiene mucho sentido la verdad que te empiece a nombrarlos porque antes que termines de leer te vas a olvidar los nombres. 

La mañana siguiente si nos levantamos temprano porque nos habían contado acerca de la ceremonia donde se puede entrar a un monasterio budista y ver a los monjes desayunando, pero nadie nos había contado que esto se volvió todo un show.

Desde antes de llegar a la puerta del monasterio veíamos una gran cantidad de combis y de buses y oh sorpresa! lleno de chinos con comida, con dinero, con flores, con todo lo que se te ocurra para que a medida que fueran pasando los monjes dejarle la ofrenda, pero más importante conseguir la selfie con ellos. 

Nos pareció que era todo un show armado, pero bueno así son las cosas. 

Después si seguimos caminando por la ciudad de los 1000 templos para seguir asombrándonos y con la idea de estar un rato tranquilos sin los gritos de los guías llamando a la manada. Pero fue muy difícil de conseguir. No sé si es una costumbre de la ciudad, pero las motos constantemente no dejan de tocar la bocina. Sean las 10 de la mañana y este llena de transito la calle o las 11 de la noche y ellos solos vayan manejando igualmente tienen la costumbre de hacerla sonar.

Vimos un par de templos muy lindos, también un par de vacas sueltas por el camino que detenían todo el transito acostadas en el medio de la ruta como si fuera el patio de su casa. 

  Particularmente en Bago no conseguimos poder comer en ningún lugar. O los puestos estaban cerrados todo el día, o cuando íbamos a los restaurantes no nos entendían o fue el caso que el precio por un fried rice era por las nubes, por lo que terminamos comprando paquetes de galletitas y comiéndolas en el hostel. 

  Estuvimos 2 días y 1 noche en la ciudad de los 1000 templos y de ahí nos fuimos para Bagan pero eso quedara para otra historia. 

 Espero que haya sido útil toda la información. 

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