Milla 37 – Islas Vírgenes Británicas

Islas Vírgenes Británicas

La segunda parada del crucero nos llevó a la isla de Tórtola.

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El archipiélago está constituido por unas cuarenta islas, de las cuales once están habitadas. Las más grandes son Tórtola, Virgen Gorda, Anegada y Jost Van Dyke. La población del archipiélago es de 27,800 habitantes, viviendo 23,000 en la isla de Tórtola.

A diferencia de la parada en Isla Catalina , aquí si el barco pudo atracar en puerto. Al bajar nos estaban esperando los famosos taxis casi turistas, los cuales se tiran de cabeza a todos los pasajeros de los cruceros que van llegando y desesperados empiezan la ardua tarea de congeniar para conseguir clientes.

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Luego de unos minutos de plena lucha y regateo (que recuerdos del viaje por Asia que trae esa palabra), finalmente decidimos subirnos a una combi compartida para que nos lleve a la playa.

Luego de unos 30 minutos de viaje, en el cual cruzamos toda la isla, de este a oeste, y tener miles de subidas y bajadas en el camino con vistas increíbles del paisaje, llegamos a la famosa playa de Cane Garden Bay.

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Como siempre fuimos unos de los primeros en llegar al lugar debido a nuestro fanatismo y al levantarnos temprano para no perdernos ni 1 segundo de las vacaciones.

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Una vez en la playa, dejamos nuestras mochilas sobre la arena (no íbamos a pagar unos 10 dólares por una reposera teniendo la arena libre).

Allí pudimos descubrir y quedarnos mirando un buen un rato como los pájaros se dedicaban a cazar los peces.

El mecanismo de ellos es ir volando por encima del agua e imaginamos que pueden ir viendo los peces. Una vez que lo detectan se van para arriba volando como para tomar carrera y luego se van en picada hasta meterse dentro del agua y salir ya si con el pescado en la boca.

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Parece una pavada, pero es un entretenimiento muy divertido para pasar un rato.

La playa en si no es muy grande, tendrá unos 20 metros de ancho  y tiene como 800 metros de largo, haciendo una bahía muy bonita. Cuenta con unos barcitos donde se puede comprar alcohol, y alguno que otro restaurant para salir del paso.
Allí mismo los taxis y combis se quedan esperando por los turistas y una vez que logran llenarlos con la capacidad máxima que se les permite , se vuelve a la ciudad y/o puerto.

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En lo alto de las laderas se pueden ver grandes casas y hoteles increíbles, en cambio en el agua, nos encontramos con Yates que son una locura.

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Luego de pasar unas horas en la playa, emprendimos la vuelta para la ciudad, de nuevo atravesamos toda la isla, grandes subidas en las que creíamos que la combi se quedaba y no subía , pero finalmente y haciendo fuerza entre todos conseguimos llegar.

Aquí le pedimos al chofer que nos deje en la ciudad para poder caminar un rato y conocer el día a día en un día normal de la semana.

El viaje desde el puerto hasta la playa nos salió 16 dólares (8 dólares por tramo en una combi compartida).

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Al haber pasado unos días y no habernos comunicado con nuestras familias, hicimos la gran Argentina, ir con el wifi del celular prendido, buscando alguna señal libre para poder comunicarnos. Las que encontrábamos no tenían la señal suficiente para poder hacerlo.

En una esquina vimos que una heladería tenía wifi, así que nos compramos un cucurucho por 5 dólares, y finalmente pudimos hablar con nuestras familias.

El helado la verdad estaba muy rico y nos sorprendió la calidad del mismo.

Paseamos un buen rato por lo que sería la avenida principal de la isla, ya que contaba con una gran cantidad de negocios, bancos, etc.

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Seguimos caminando por la ciudad y a eso de unos 500 metros nos encontramos con el muelle y nos volvimos a subir al crucero para disfrutarlo de día , debido al gran calor que provenía del asfalto que nos estaba matando las piernas ( Maru termino toda quemada en las piernas por culpa del reflejo del sol en la calle ) .

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Como conclusión, el paso por las Islas Vírgenes estuvo bueno. No sé si volvería pero como para ir y conocer vale la pena.

Lindas playas, caminos accesibles, la poca gente con la que interactuamos estuvo cordial con nosotros.

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6 Comments:

  1. Menos mal que conseguimos el bloqueador solar! jajaja

  2. Excelente nota y fotos!!!!! muy lindo lugar

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